La comisión del Mercado Interior del Parlamento Europeo (PE) ha votado con una mayoría absoluta modificar la propuesta de la Comisión Europea (CE), para mejorar la tesorería de las empresas, imponiendo plazos de pagos más estrictos, tanto para la empresa pública como para la privada.
Esto constituye una gran novedad, a la que se oponía el Ejecutivo comunitario. El plazo normal será de 30 días, extensible bajo algunas condiciones a 60 días. El voto de esta comisión parlamentaria, con el apoyo de 30 de sus miembros, ningún sufragio en contra y sólo 6 abstenciones, hace que la propuesta de directiva de la Comisión Europea, relativa a la lucha contra los retrasos en los pagos a las empresas en las transacciones comerciales, tenga la certeza casi total de ser aprobada en el pleno de la Eurocámara.
El texto estipula que todo plazo suplementario en los pagos a los 30 días, en las transacciones entre empresas, deberá estar definido en el contrato y podrá ir incluso más allá, si esa extensión no provoca daños injustificados a alguna de las partes. En cambio, la reglamentación es mucho más estricta para las operaciones con los poderes públicos, ya que la superación de los 30 días necesitará una justificación particular y superar el plazo de 60 días será imposible. Queda excluido de esos plazos el sector sanitario, para el que se prevé un plazo normal de 60 días, por el hecho de que los hospitales públicos, financiados en gran medida por el reembolso de la Seguridad Social, necesitan plazos superiores.
El texto que ha aprobado la comisión del PE suprime también los daños y perjuicios que preveía la propuesta del Ejecutivo comunitario, de un 5% del montante de la factura, en caso de retraso en los pagos, además de los intereses de mora.
El Parlamento Europeo lo compensa con un aumento de los intereses exigibles al final del plazo autorizado. El tipo de interés de referencia se aumentará con nueve puntos porcentuales, además de 40 euros por gastos administrativos.